lunes, 23 de julio de 2012

Marinero salado.




Marinero de agua dulce,
Mucho tiempo sumergido en un mismo estanque
Temeroso de morir sediento a mar abierto.
Sabes cómo cantan… cantan, cantan
Las azules sirenas en nuestros verdes ríos.

La música es de colores y mi interior de arreboles,
Un balde con agua para respirar profundo.
Que llueva a torrenciales, que se inunde todo mundo,
Que no ves que estoy sediento,
Moribundo, si en lo profundo no me hundo.

Tu lágrima salada al mar lleva el rio.
Enloquece marinero,
Vive tu cruel tormento
Patalea inútilmente marín,
que de la palma de tu mano se escurre sin desprendimiento.

Marinero de agua dulce, sin profesión conocida,
Poeta, bohemio, maltido, solitario, aventurero.
Te delata la camisa a rayas que siempre llevas por dentro.

Caí en tus redes haladas, fiel prisionero,
Voluntariamente encarcelado,
¿Cómo así que no seré condenado?



Vamos sirena, canta
Que eres brújula  en este desierto.

Podré cerrar los ojos para no ver
Taparme la nariz para no oler,
Cortarme la lengua para no saborear,
Volverme de piedra para no sentir,
Pero no puedo hacer nada para no oír.
Pregúntale a Beethoven si acaso miento,
Que no hay peor tortura,
Que no oír lo que tanto quiero.
Es como quemarse por dentro.








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