sábado, 22 de noviembre de 2014

Violet

Cómo extraño aquellos días en que los sábados contigo eran mágicos, maravillosos y perfectos.
No tuve tiempo de decirte adiós,
No tuve tiempo de disculparme por todas esas terribles cosas que pasaste por mi culpa, de verdad lo siento mucho, nunca quise que pasaran; simplemente todo era tan genuino, tan ingenuo, tan puro, tan bello, tan nunca antes ni nunca después.

Eres tan maravillosa, tan única, tan innegable. Realmente disfrutaba conversar contigo: tu alegria, tu conocimiento, tu sarcasmo, tu prepotencia, tus comentarios salidos de época, tu súper inteligencia, tu belleza intelectual y física, tu negligencia, que fueras la mejor del mundo y que lo supieras, que lo disfrutaras y lo compartieras… tan tú.

Entiendo que no quieras volver a saber nada de mí, no merezco nada tuyo, ni tu mirada ni tus palabras; pero ayer que te vi, comprendí que aún te sigo queriendo y que te quiero mucho, que tienes el poder de acelerar mi pulso, de alterar mi respiración, de robarme el aire, de aprisionarme el pecho, la única con el poder infernal de alterar todo mi ser, el poder inefable de sacarme de este mundo y de dejarme en shock. Verte tan sólo un instante, pasajero, casi inexistente me alegra el alma, me devuelve la vida.


domingo, 27 de abril de 2014

Mortalidad

Una carrera desenfrenada y perdida en contra del tiempo, 
Nuestro cuerpo deteriorada a lo escualido de nuestro esqueleto,
postrado e inmovil, 
a la espera de nuestra desaparicion total. 
Torbellino de ideas y de sentimientos
tan banales como la arana al viento. 
grito perdido en lo profundo del eco.


jueves, 30 de enero de 2014

a ti 

a tu sonrisa perfecta y motivadora
a tu mirada chiquitica y encantadora
a tu malicia tierna y coqueta
a tu canto, encanto y desencanto
a tu entrega desmedida y a tu llanto
Pero en especial a tu sonrisa que saca sonriras y a tu canto es puro encanto.