martes, 30 de octubre de 2018

El desarrollo rural: sine qua non del desarrollo nacional


“Para lograr el desarrollo se necesita mucho más que de la llamada modernización y tecnificación de la producción agrícola y ganadera, y del crecimiento y funcionamiento de los mercados…”

Liisa L. North



Los temas no son nada nuevo para nadie, pero se expone de forma ordenada y articulada algunas de las problemáticas que son muy visibles en nuestro campo colombiano y en la mayoría de los países latinoamericanos, donde por mucho tiempo las problemáticas del estado han estado aisladas de las políticas públicas gubernamentales; y al contrario de verse una pronta solución a las múltiples problemáticas que se presentan en sus territorios, se ven más afectados con las decisiones de los mandatarios neoliberales de la región que favorecen los tratados de libre comercio afectando los empleos rurales, que a su vez agudizan la competencia desigual con las grandes industrias, causando una mayor pobreza ente los agricultores.

Son, pues, necesarias políticas proteccionistas que permitan un campo sostenible y que puedan contar con representantes frente a los intereses privados y públicos. También es necesario una justa distribución de la propiedad, ya que la injusticia es visible principalmente en la presencia de monocultivos y monopolios, donde los latifundistas han destruidos las tierras y envenenados las aguas; además, generan empleos inestables que mantienen a la población por debajo de la línea de pobreza y a su vez la incrementan.

En estas zonas periféricas, la democracia es imaginaria o de papel, se violan derechos elementales como el derecho a la vida y a la libertad de organización social, además la concentración de la tierra y la falta de oportunidades de estudio son las principales causas de desigualdad y de pobreza. Es evidente que los estados están a favor o a la orden de empresas multinacionales, siendo este el motivo por el cual la mayoría de las veces los campesinos se ven afectados por las políticas estatales las cueles casi siempre salen favorecidas en los intercambios con las naciones; fiel ejemplo de eso es la Fruit Company o Chiquita como es su nombre actual luego de burlar las reglas, las ramas judiciales y los pueblos latinoamericanos. La población rural sufre las peores condiciones de desigualdad y pobreza y enfrenta una violación de todos sus derechos sociales, políticos y económicos, situación que alimenta la inestabilidad y la violencia.
Es urgente políticas campesinas para resolver los conflictos rurales, que resuelvan los problemas de la tenencia acumulada de tierra, políticas que mejores las condiciones de los campesinos, que generen mejores y dignos empleos, y que detengan las olas emigratorias. Ya que la reducción de la desigualdad en el campo puede disminuir la pobreza e incrementar el crecimiento económico nacional. El narcotráfico y las migraciones ilegales son producto de las políticas neoliberales y no son controlables sin el mejoramiento de las condiciones de vida de las poblaciones rurales.