“Para
lograr el desarrollo se necesita mucho más que de la llamada modernización y
tecnificación de la producción agrícola y ganadera, y del crecimiento y
funcionamiento de los mercados…”
Liisa L. North
Los temas no son nada
nuevo para nadie, pero se expone de forma ordenada y articulada algunas de las
problemáticas que son muy visibles en nuestro campo colombiano y en la mayoría
de los países latinoamericanos, donde por mucho tiempo las problemáticas del
estado han estado aisladas de las políticas públicas gubernamentales; y al
contrario de verse una pronta solución a las múltiples problemáticas que se
presentan en sus territorios, se ven más afectados con las decisiones de los
mandatarios neoliberales de la región que favorecen los tratados de libre comercio
afectando los empleos rurales, que a su vez agudizan la competencia desigual
con las grandes industrias, causando una mayor pobreza ente los agricultores.
Son, pues,
necesarias políticas proteccionistas que permitan un campo sostenible y que puedan
contar con representantes frente a los intereses privados y públicos. También
es necesario una justa distribución de la propiedad, ya que la injusticia es
visible principalmente en la presencia de monocultivos y monopolios, donde los
latifundistas han destruidos las tierras y envenenados las aguas; además, generan
empleos inestables que mantienen a la población por debajo de la línea de pobreza
y a su vez la incrementan.
En estas zonas periféricas, la democracia es
imaginaria o de papel, se violan derechos elementales como el derecho a la vida
y a la libertad de organización social, además la concentración de la tierra y
la falta de oportunidades de estudio son las principales causas de desigualdad y
de pobreza. Es evidente que los estados están a favor o a la orden de empresas
multinacionales, siendo este el motivo por el cual la mayoría de las veces los
campesinos se ven afectados por las políticas estatales las cueles casi siempre
salen favorecidas en los intercambios con las naciones; fiel ejemplo de eso es
la Fruit Company o Chiquita como es su nombre actual luego de burlar las
reglas, las ramas judiciales y los pueblos latinoamericanos. La población rural
sufre las peores condiciones de desigualdad y pobreza y enfrenta una violación
de todos sus derechos sociales, políticos y económicos, situación que alimenta
la inestabilidad y la violencia.
Es urgente políticas campesinas para resolver los
conflictos rurales, que resuelvan los problemas de la tenencia acumulada de
tierra, políticas que mejores las condiciones de los campesinos, que generen mejores
y dignos empleos, y que detengan las olas emigratorias. Ya que la reducción de
la desigualdad en el campo puede disminuir la pobreza e incrementar el
crecimiento económico nacional. El narcotráfico y las migraciones ilegales son
producto de las políticas neoliberales y no son controlables sin el
mejoramiento de las condiciones de vida de las poblaciones rurales.
