lunes, 30 de julio de 2012

TODO ARTISTA ES UNA MADRE




TODO ARTISTA ES UNA MADRE



No hay amor más bello en el mundo que la belleza del amor.



No hay nada en todo el mundo que supere la belleza y la importancia del amor de las madres, hoy queremos sacar a flote estas fotos y esta idea que desde el año pasado tenemos rondando por nuestras cabezas:



TODO ARTISTA ES UNA MADRE es un homenaje que le queremos brindar hoy a todas esas madres del arte que silenciosamente nos amamantan con la leche caliente de la vida, ell@s en el anonimato de sus labores, en la mayoría de los casos impulsados por sí mismos, a causa de sus terquedades han mantenido vivas las llamas de la verdadera esperanza, han abierto puertas inimaginadas y nos han llevado a mundos insoñados.



Hoy nos desenmascaramos aquí, nos mostramos como somos, para festejar el arte, para dejarlo recorrer a través de la simpleza desnuda de nuestros cuerpos, representación, imagen y la palabra de nuestros mundos de las ideas. Arte que nos invade y nos recorre por dentro, como a todos ustedes, más allá del dominio de poder controlarlo.





Es así como, esta vez, ilusionados con el calor del encuentro creativo de nuevos mundos y gente hermosa —con hermosa nos referimos a tod@s aquell@s que llevan la magia consigo y que nada tienen que ver con esa sociedad mal intencionada y superficial que también abunda por estos días—; nos referimos a esos seres que han amamantado en nosotros ese instinto de creación, esa recreación de esos mundos interiores de ilusiones, han alimentado a millones que llevamos prendida la llama, contagiando a cuantos podemos para ver si algún día logramos hacer que este mundo arda en arte.



Soñadores que crean y creen, que jueguen con el universo, que lo doblen, lo separen, lo mezclen, lo unan, lo tiñan de colores, le cambien de texturas, lo pongan en letras, palabras, músicas, tiempos, conceptos, ideas, pensamientos, que lo aparezcan, lo desaparezcan y lo vuelvan a aparecer. Que se deslicen en todas sus formas sin olvidar lo insignificante de la mortalidad, que diverjan en la llamada realidad y en lo común.





El artista moldea y construye a sus antojos, crea sus propios universos y los exterioriza, llenando de magia todo a su alrededor. Entonces, ¿ser o no ser? Y cada uno es a su manera, reflejando la esencia de cada ser. Se arriesga a sumergirse mucho más allá de la superficialidad mediática en la que está frenéticamente metida de cabeza nuestra sociedad. Sociedad demente y obsesiva, sociedad perdida en los canes del consumismo y del perfeccionamiento de lo superficial, en lo volátil de lo ligero, a esa absurda belleza idealizada por las morbosas manos de la publicidad o por las profanas manos de la cirugía estética. A nuestra sociedad que corre desenfrenada y perdida en contra del tiempo, efímera como el polvo que deja el escuálido e insípido esqueleto cuando se desvanece, postrado e inmóvil en espera del viento. Torbellinos de ideas y sentimientos como granos de arena en el desierto, en lo profundo del eco, de la nada, del infinito; gritos perdidos, acá va uno de nuestros gritos, de que somos o más bien fuimos, de que allí estuvimos y nos mofamos, que creímos y creamos.





A nuestra sociedad, imagen del absurdo y manipulada genéticamente para mejorar la imagen. A nuestros queridos artistas unas palabras de aliento y unas merecidas felicitaciones porque comprendemos lo duro de su trabajo y lo hermoso que hacen por el mundo en su tarea casi heroica; aquí les dejamos está imagen para que nos conozcan un poquito más o menos de quienes somos, porque no nos gusta el anonimato, ni tampoco pensamos dejar oculto lo que tenemos para expresar.



Colectivo fuera de orbita



Idilio creativo



Fotografias Mar Ea
Redacción su persona aquí

domingo, 29 de julio de 2012

Amor para sentirte más vivo

El amor no es piel,
El amor no es pasión,
El amor es un sentimiento
que se esconde mucho más adentro,
que no se puede tocar con las manos,
como un remolino que te ajita desde adentro
y te corta el aliento

martes, 24 de julio de 2012

Movimiento indigena del Cauca

No son indios, son indígenas, y ciertamente la fuerza armada colombiana no es que sean una institución muy decorosa que digamos. Por otro lado, a quien le va a gustar que se estén matando en tu casa en una guerra que no te pertenece; por lo tanto el llamado es tanto para armada nacional como para las fuerzas ilegales.
Exactamente, es que pa uno es muy fácil, como a uno no es al que le están matando los familiares, ni al que le toca esconderse pa no tener la suerte de encontrarse una bala perdida; es que así es muy fácil.
Con respecto a eso de que “Al menos al ejercito le podemos reclamar, y lo puede "controlar" la sociedad civil”; eso es exactamente lo que está haciendo la población civil, está reclamando por la insoportable situación que están viviendo en su territorio. ¿de qué sirve la soberanía del pueblo, la soberanía de la tierra y los recursos;  sino es la población misma la que puede decidir sobre si mismos y su entorno? no vivimos pues en una democracia, la tierra pal que la trabajé ¿o no?, a mi modo de ver, no puede seguir siendo de terratenientes.  ¿será que tienen que ver algo las poderosas multinacionales y  las más de 1200 solicitudes de títulos de exploración minera-energética? ¿o será que todos estos indios como los llamas vos, se amangualaron para defender este estratégico corredor ilegal del que estoy muy poco les toca? Pues si este fuera el caso, estaría a favor de estos indios, en ningún momento de las Farc -  que quede bien claro-, que se exporte coca pa todo el mundo; al fin y al  cabo este país está construido a punta de coca, o qué creen que hace tan inmune nuestra economía, y pueblos es lo que han fundado estos sembrados a través de todo nuestro territorio nacional. Que los gringos quieren coca, que Europa, que se metan toda la que quieran que mientras haya quien consuma, va haber quien produzca; lo que no se puede permitir es que se sigan llevando a nuestro pueblo como carne de cañón, mientras los mismo oligarcas  juegan a esa doble morar, o no fue el mismo Uribe quien le abrió las puertas del cielo a la coca que llevaba las avionetas de Pablo Escobar.
Es que plata es lo que se mueve allí, y por eso todos quieren meter la cucharada; que las FARC, que el ELN, EPL, que el PRT, que el Movimiento Quintín Lame, el Movimiento Jaime Bateman Cayón, que el Frente-Sur, que el norte, que este y que el otro, que el sexto frente, el octavo frente, que el perro y que hasta el gato. Así se mama cualquiera, y ahora todo el mundo se escandaliza porque un grupo organizado de “indios” salen con palos exigir sus derechos, a no querer a todo el mundo allí matándose como cucarachas y a que les respeten su territorio, entonces de que sirve pertenecer a este estado donde no se tiene el menor respecto por nada y se brincan los derechos humanos como jugado golosa, donde la ley sigue siendo pa los pobres y los derechos pa los de ruana. Pues no me parece justo y apoyo el movimiento indígena del cauca.

lunes, 23 de julio de 2012

Marinero salado.




Marinero de agua dulce,
Mucho tiempo sumergido en un mismo estanque
Temeroso de morir sediento a mar abierto.
Sabes cómo cantan… cantan, cantan
Las azules sirenas en nuestros verdes ríos.

La música es de colores y mi interior de arreboles,
Un balde con agua para respirar profundo.
Que llueva a torrenciales, que se inunde todo mundo,
Que no ves que estoy sediento,
Moribundo, si en lo profundo no me hundo.

Tu lágrima salada al mar lleva el rio.
Enloquece marinero,
Vive tu cruel tormento
Patalea inútilmente marín,
que de la palma de tu mano se escurre sin desprendimiento.

Marinero de agua dulce, sin profesión conocida,
Poeta, bohemio, maltido, solitario, aventurero.
Te delata la camisa a rayas que siempre llevas por dentro.

Caí en tus redes haladas, fiel prisionero,
Voluntariamente encarcelado,
¿Cómo así que no seré condenado?



Vamos sirena, canta
Que eres brújula  en este desierto.

Podré cerrar los ojos para no ver
Taparme la nariz para no oler,
Cortarme la lengua para no saborear,
Volverme de piedra para no sentir,
Pero no puedo hacer nada para no oír.
Pregúntale a Beethoven si acaso miento,
Que no hay peor tortura,
Que no oír lo que tanto quiero.
Es como quemarse por dentro.

martes, 17 de julio de 2012

¿cultura?

Unos años atrás, un profesor puso a sus estudiantes a preguntarle a la población cuál era el significado de cultura. Entre otras muchas múltiples respuestas estas son más o menos algunas.
Un jubilado que pasaba sus tardes jugando ajedrez en una cafetería de esquina con sus amigos y múltiples personajes que al verlo sólo sentado y con los soldados listos para la batalla, se atrevían a aceptarle el reto respondió: Cultura es la forma correcta de comportarse,  sentarse bien a la mesa, saludar y despedirse, mantener el decoro, no blasfemar ni decir malas palabras, mantenerse aseado y bien presentado; en pocas palabras narró lo poco que se acordaba de las viejas enseñanzas del Carreño.
Un asesor de atención al cliente respondió que la cultura es el buen trato a las personas, ser servicial, estar siempre dispuesto a ayudar, trabajar para que todos se sientan satisfechos y  bien tratados.
Para un chicuelo cultura es ir a cine y a obras de teatro, escribir y leer, las obras de arte, hacer  deporte, los viejitos de la banda, la forma como se vestían las profesoras y en especial los dibujos y las pinturas.
Para el carnicero la cultura es la gente que lee libros, a la que le gusta estudiar, la que se pasea con la prensa bajo el hombro y son capaces de resolver los múltiples acertijos de los crucigramas. Para él, el dueño del almacén de la esquina es un hombre culto porque se la pasa todo el día sin hacer nada, solamente leyendo libros, periódicos y revista, y agregaba que él mismo un día quisiera llegar a no tener que hacer nada para volverse culto también.
En estas, ¿Qué pensarán los gobernantes de lo qué es cultura?
La situación nacional, regional y local, al contrario de lo que muestran las maquilladas estadísticas no son tan buenas como las pintan. Toca ser todo un mago para estirar ese infame salario minino sin que se rompa y sin que las deudas mensuales no te lleven por delante, y eso los que se alcanzan a ganar esa chichigua, estamos hablando de los afortunados, de los que en la mayoría de los casos les hacen el “favor” de emplearlos, por supuesto no estoy hablando de los altos magistrados, ni de las piezas indispensables en los engranajes de las multinacionales, estoy hablando de ciudadano común, el de a pie, en muchos casos el que de verdad se interesa por la cultura, el que es consciente de que cultura esa forma de comportarnos y convivir como grupo en determinada zona geográfica.
Mientras tanto los índices de inseguridad continúan aumentando y así seguirán, porque no hay forma de que disminuyan mientras la brecha social continua ampliándose; y mucho menos en nuestra sociedad, donde vivimos en la cultura del más “vivo”, del enriquecerse de una forma fácil y rápida sin importar a quién tenga que llevarse delante, del empleado de turno que sólo le interesa sacarse su sueldito y que den las 6 de la tarde para irse para su casa o a chupar alcohol en egocéntricas celebraciones en honor a sus “meritorios” cargos, en esta cultura de la apariencia, de la imagen, en esta cultura de sobrevivencia,  cultura del hambre, en esta cultura de guerra, del miedo, del miedo a todo , hasta de hablar porque sí hablas te van mirando feo, puedes perder tu trabajo, tu libertad o hasta tu vida, incluso por parte del gobierno mismo (ente velador de los habitantes) porque te pueden confundir con un indigente y convertirte en una cifra más para demostrar que las acciones de guerra si generan resultados; y en un país donde entre el 40 y el 60% de la población viven en situación de pobreza y mendicidad, no es nada difícil entrar a figurar dentro de los objetivos, y menos con tanta carranga que no le interesa el bienestar social, si no su propia calidad de vida. En este sentido, la calidad de vida seguirá siendo para esos cuantos que tienen mucho y que lo dominan casi todo. Que triste vivir en un mundo en que no hay suficiente para los que no tienen nada y lo hay todo para los que lo tienen todo.
En que sociedad vivimos, que realidad tan obscena, magnitud descomunal de decepción profunda y repugnancia. Me mofo de las políticas nacionales de progreso, que consienten y pretenden el crecimiento económico a cualquier costo, estimulando la acumulación y la codicia corporativa. Donde cada vez es más arrasador el poderío corporativo, menores las normatividades nacionales y casi nulas o prohibidas las acciones sociales.
Y nuestra sociedad, nuestra gente como si nada, perdidos en la cultura de la imagen, del ruido, del desperdicio, de la alegría falsa del alcohol, las drogas y las efímeras fiestas.  Haciéndose la del oído sordo, como si nada de lo que sucediese tuviese que ver con ellos, ni con nadie, todos hablan, en las esquinas, tiendas y estanquillos, todos rumoran y cuchichean. Cuando pasa algo, sí está distante hacen un ruidito para enardecer sus egos antes sus colegas y semejantes, pero si es algo cercano, algo local; todos, se hacen los de la vista gorda y oídos sordos, como si la cultura, ese modo de comportarnos y convivir en sociedad no dependiese también de ellos. Y se lavan vilmente las manos con el simple hecho de siempre otorgarle la culpa a alguien más. 
Entonces la cultura recae sobre todos y cada uno de nosotros, ya que esta no es otra cosa que el conjunto de modos de vida y costumbres, los conocimientos y el grado de desarrollo artístico, científico de un grupo social. Entonces, nosotros decidimos y deteminamos con nuestras acciones, si nos permitimos tomar acciones al respecto de lo que pasa y acontece a nuestro alrededor o continuamos haciéndonos los de la vista gorda y el oído sordo. 
Redacción: 
Juan David López
 Fotografía:
Esteban Valencia
Asesoría ideología:
Ferney Gustavo Hernandez
 

lunes, 16 de julio de 2012

jueves, 3 de noviembre de 2011

CITYBIKE LA CEJA


Con mucho cariño para  proyecto "Cicloturismo en La Ceja y ciudad sostenible".  

En la madrugada, antes de que los motores se enciendan y que los rayos del sol salten a secar el asfalto húmedo del rocío de aurora cejaña, cientos de trabajadores utilizan como combustible un chocolate o un café caliente y como único mecanismo de tracción sus piernas para trasladarse de sus hogares hasta sus trabajos. Luego bajo los cálidos rayos del sol, unos cuantos desprevenidos saldrán con ropa cómoda a darle fuerza  a sus pulmones y a encontrarse con otros cientos de uniformados estudiantes que bostezan la bruma de la mañana. Todos ellos tienen algo en común: la bicicleta, vehículo tan tradicional y tan antiguo en nuestros hogares como el indispensable cuadro del Corazón de Jesús en las paredes de las salas. En todas las casas de La Ceja, el escudo simbólico de la bicicleta nos representa y nos identifica, las exhibimos con orgullo; símbolo tan nuestro y tan vivo que continua manteniendo prioridad en las vías del pueblo, en La Ceja no se concibe un hogar sin una de ellas. Piense en una calle cualquiera, de La Ceja por supuesto, y sin quererlo la imagen de alguien en una bicicleta se desliza ante su visión. Tenemos desde hace mucho tiempo lo que las ciudades más “civilizadas” se enardecen de presentar como innovadoras políticas culturales y ambientales: el uso de la bicicleta.
Un vehículo que dio sus primeros pasos  a punta de pedal, que fue revolucionario en su época y que en las actuales condiciones de la sociedad se vuelve foco de atención para una dinámica sostenible. “La bicicleta no produce polución aérea ni ruido, reduce la congestión, los impuestos, ayuda a aliviar la demanda de parqueaderos, ahorra energía, utiliza el espacio de la vía en forma eficiente, proporciona movilidad, ahorra dinero, mejora la salud y el estado físico, y es rápida y divertida”. Reduce el uso exagerado del bus, el automóvil particular, el taxi y la motocicleta, grandes consumidores de combustible fósil y contaminantes del medio ambiente. 
Los problemas de movilidad que sufren las grandes ciudades y el cambio ambiental que se da a nivel mundial han puesto en la figura de la bicicleta una solución económica, versátil y saludable, quizás los más relevantes beneficios del caballito de acero.
Estas razones hacen pensar, sin que suene descabellado, que más pronto que tarde presenciaremos una revolución cultural-ambiental que porte como insignia a la bicicleta, no sólo como un medio de transporte versátil, sino que modifique las dinámicas sociales, transforme los espacios, tanto físicos como los del imaginario, y nos lleven a experimentar una movilidad de conciencia, cuerpo y espíritu.

 
Una conciencia de movilidad que va mas allá de una estética consumista, y pasa a una estética contextual, un ritmo lento de desplazamiento que permita expandir nuestra visión más allá de las preocupaciones, hasta llegar a percibir la sutiliza del viento, la escritura en la tierra de los perros transeúntes y los saltos infantiles de los niños contrastando con los lentos pasos del tiempo en los ancianos.
La bicicleta, ayer y hoy es sin duda, en la ceja, un sistema de transporte ideal, el principal sistema de trasporte local, que al volverse un símbolo cultural, enmarca a su vez un marketing que abre dimensiones para pensar a la bicicleta como una  nueva fuente económica, como atractivo turístico cultural, integrado a ciclo-rutas urbanas y rurales, que develen la necesidad de sistemas integrados, parqueaderos públicos de bicicletas que suplan la necesidad de desplazamiento de los habitantes de la comunidad y den garantías para el fortalecimiento de una verdadera inteligencia vial.
 Mientras tanto el mundo no se detiene, sigue girando, nuestra necesidad de desplazamiento tampoco, entonces está en cada uno de nosotros elegir el deber de hacerlo mover, de hacerlo Re-evolucionar, de hacerlo de una forma responsable y contando con las tradiciones y las características geográficas adecuadas que tenemos ¿para qué complicarnos con sistemas de transporte de combustión que le hacen daño a nuestro planeta pudiendo dar un salto de conciencia y una ayuda a nuestro medio con solo usar la bicicleta? Las respuestas están claras, es hora de trasformar lo que nos rodea y apropiarnos de ello, hacerlo nuestro, darle el papel que realmente se merece y solo basta con dar el primer pedalazo para no detenernos nunca.   

Redacción:
Juan David López 
Jorge Andres Jiménez
Fotografía:
Esteban Valencia

El Comercio de los Rostros Políticos.




A un día de que nuestro destino entre en manos de los nuevos gamonales y de que en ejercicio de “nuestra democracia”  elijamos a los gobernantes que nos “representaran” (nótense las comillas) cabe reflexionar sobre los mecanismos que los “políticos” utilizan para lograr sus objetivos.
El primer punto de reflexión parte de la ausencia de ideales. Como sociedad hemos abandonado las costumbres del partido, que por malos y perversos que fueran representaban una ideología de un común, de una renuncia a nuestra identidad o intereses de un colectivo o grupo social, pasamos a hacer parte de la tendencia individualista que ha venido marcando el desarrollo del mercado y la tecnología en la última década. Ya no votamos una ideología sino que votamos un rostro, dejamos de elegir por un bien común y empezamos a trabajar por un interés particular, nos trasladándonos de una política común a una política individual, a una política privada. Sin embargo esto no es culpa única de los electores, a los partidos políticos les debemos también responsabilidad por este fenómeno, puesto que han sido ellos quienes en un acto burocrático y capitalista privatizaron los ideales de un pueblo para acomodarlos a una clase económica específica y a unos intereses únicos, individuales y no comunitarios. Esta forma de manejar la política no ha sido una tendencia actual, sino que se ha venido forjando desde años atrás, desde el preciso momento en que alguien vio la política como un negocio, un claro ejemplo de esto es Juan Carlos Martínez, preso hace más de un año por parapolítica, quien astutamente ha conformado toda una empresa de avales a través de los partidos MIO, PIN y Afrovides, que actualmente cuenta con cinco candidatos a gobernaciones, 101 para asambleas, 106 en alcaldías y 2.363 aspirantes a concejos, con los que piensa sobrepasar los actuales  seis diputados, diez alcaldes y 156 concejales que tiene bajo su mando y su poder, ¿será su candidato uno de ellos?. A esto se le puede sumar, compra de votos, fraudes, agresiones, violencia, desapariciones y muertes.
Y como ahora hasta el voto en blanco, el único medio que había para expresar la inconformidad con el sistema político y los candidatos de turno, se volvió negocio;  el voto en blanco -casi en todos los casos el único candidato decente-; dejo de ser inconformidad para convertirse en rentabilidad: así que si no lo sabía, en el momento en que usted esté mañana haciendo la marca sobre algún candidato piense muy bien a quien le estará entregando el timón de este barco y que cuando esté mostrando su inconformidad a través del voto en blanco, estará entregando un cifra superior unos 15 mil millones, que tendrá que salir de los bolsillos del pueblo para sostener el artículo 28 de la reforma política por medio de la cual un grupo de descarados se apoderaron del voto en blanco, tras el titulo de promotores, a quienes se les reconocerán los derechos y garantías que ofrece la ley, incluyendo el moto que da el consejo nacional electoral
A lo largo de este año hemos visto inundada nuestras calles de numerosos afiches, carteles, tarjetas, pendones y volantes que cual estampillas de santos invaden todos los rincones, tanto privados como públicos, como imágenes de salvación para las plagas que acosan la sociedad colombiana. Guerra desenfrenada y sin moral en busca del poder, rostros tras rostros en un múltiple concurso en el cual la inmediatez nubla el trasfondo de sus intenciones, miles de millones malgastados, incontables recursos destruidos, sueños rotos, discursos, promesas, alabanzas, mierda y más mierda; y por supuesto, ninguno espera perderla platica, dinero que en muchos casos provienen de fuentes bastante sospechosas. ¿o sino por qué se esmeran tanto por ganar? No cree que si fuera por el bien de la comunidad, ¿no estarían haciendo más bien obras sociales en lugar de estar derrochando y haciendo “TODO” lo que sea necesario por ganar?
Bueno y si le sumamos la reposición que obtienen todos los candidatos que pasan el umbral, valga recordar que cada voto tiene un valor de 2500 pesos, el dineral que cuesta el papeleo y la logística, logística que va desde los millones de personas involucradas en desarrollo del proceso electoral, los procesos y las plataformas que manejan la información, el compensatorio de los civiles que actúan como jueces y jurados y otros cuantos pesos invisibles que circulan para el favor de unos cuantos políticos con contactos.  ¿Y de dónde cree que van a salir esos miles de millones? De nuestros bolsillos, de nuestro trabajo, de nuestro esfuerzo, dineros que caen en un círculo vicioso de corrupción, donde las ganancias no se le retribuyen ni a usted ni a nadie que no haga parte de ese círculo exclusivo en el que se ha convertido el gremio de la política, el negocio más rentable después del narcotráfico o  inclusive por encima de él según palabras de dudosos políticos de nuestra patria. Y después vienen los arrepentimientos, las pesadumbres, los malestares, las necesidades económicas que nunca nos han abandonado, la insatisfacción, la represión, el desempleo, la falta de bienestar, la negación de los derechos, la desigualdad, el hambre y más violencia.
Entonces después de todo este comercio de rostros y promesas, de mercaderes de sueños y puestos de trabajo, de circos burocráticos y carruseles de contratación, de ventas y compras de votos, está dispuesto a votar por los rostros se han deslizado debajo de sus puertas, cuelgan de las paredes, atraviesan las calles sin tomarse el trabajo de plena conciencia de lo que está haciendo, o es usted de los que van a votar por los múltiples beneficios que otorga el gobierno para los electores, tales como los descuentos, porque si ese así y no lo está haciendo porque está decidiendo su futuro y el de todos, déjeme decirle que también está haciendo parte del gran fraude, porque está usted vendiendo su voto y el destino de nuestra sociedad.
  


Redacción: Juan David López
Fotografía: Esteban Valencia