Puedo decir que el turismo era un destino que
estaba reservado para que yo lo descubriera; pues yo nunca busqué ni pensé
llegar a él, pero cuando lo descubrí, éste cambio mi perspectiva de vida, mi
forma de ver el mundo, la manera como vivía y la forma de relacionarme con el
mundo y con los otro; abrió mis ojos y me mostró una muy bonita perspectiva.
Cuando estaba en el colegio, era el inglés la
materia en la que más mal me iba, por dicha razón tomé la iniciativa de
auto-superarme y estudiar idiomas. Me presente a la Universidad de Antioquia a
la carrera de Traducción inglés, francés y español. Esta carrera abrió mi
visión de mundo, pues tuve que estudiar contexto e historia de las culturas
inglesas (Inglaterra y Estados Unidos) y francesas (Canadá y Francia).
Paulatinamente, fui conociendo gente de diferentes lugares del mundo: norte
americanos, franceses, españoles, alemanes, coreanos, etc; lo que fue muy
agradable para mí y para crear un conocimiento mayor de lo que representa el
mundo.
Una vez terminada la carrera de traducción, en
un principio trabajé unos tres años como traductor, ahí me di cuenta de que el
aprendizaje me había sido muy valioso, pero que lo que me gustaba era el
contacto personal con la gente y con los lugares, con las culturas, con las
comidas, los colores, los sabores; me di cuenta que era una persona social y
que no quería pasar toda mi vida enfrente a una computadora. Descubrimiento que
me llevó a la docencia.
Por muchos años me he dedicado a la docencia
de lenguaje (más o menos unos 10 años) español, inglés y francés; he trabajado
con niños, jóvenes y adultos; desde educación primaria hasta docente de maestría.
Una vez tuve la posibilidad de enseñar español para extranjeros, y este evento
fue el que me abrió las puertas a la guíanza turística como actividad laboral. Así,
lo primero que hice fue acompañamiento y recorridos con extranjeros por Medellín
y el oriente antioqueño, estos recorridos eran con mis estudiantes de español y
además eran muy informales.
Luego, hice parte del Consejo de cultura de
Medellín y comencé a trabajar en reconocidos eventos tales como “7 Cerros
Medellín”, “La fiesta del libro y de la cultura”, “Días del libro”, y ferias
educativas de países como Australia; en estos eventos generalmente estuve en
relaciones internaciones, lobby o acompañamiento de los invitados
internaciones.
Todos estos maravillosos incidentes y la oportunidad
de conocer mucha gente de diferentes y variados rincones del planeta,
invadieron mi espíritu y decidí renunciar a todo y empezar a conocer y recorrer
el mundo, ver las cosa que hasta entonces solo había escuchado; decidí ver el
mundo con mis propios ojos. Desde ese momento viajo cada que puedo, he pisado
20 países y mi barrera va en Turquía, y apenas empiezo a conocer Colombia ya
que durante el conflicto armado tuve muchas ganas de viajar y conocer mi país,
pero tuve mucho miedo porque en dos ocaciones me pararon, la guerrilla y los
paramilitares respectivamente.
Después
de mi primer viaje decidí regresar a mi lugar nata, La Ceja, ya que sentía que tenía
una deuda social con mi territorio, y fundé con un amigo un lugar llamado
CasaEscuela (en el perfil del fb podrán ver muchas de las actividades que se hacían
allí: https://www.facebook.com/pg/Casaescuela-La-Ceja-518444144859604/photos/?ref=page_internal), en este lugar enseñamos muchas cosas tales
como , idiomas, música, robótica… hicimos
proyectos y festivales sociales; y fue un árbol que generó semillas en personas
e instituciones que aun hoy permanecen y trabajan por la enseñanza y la cultura
del municipio.
En el mismo periodo trabajando para la alcaldía municipal como impulsor del patrimonio cultural del municipio, donde conocí a Ana María Henao, quien hacia un diplomado en turismo con la mismísima profesora Doña Trinidad Restrepo. Ana María realizaba estudios sobre el uso de la Bicicleta en La Ceja.
En el mismo periodo trabajando para la alcaldía municipal como impulsor del patrimonio cultural del municipio, donde conocí a Ana María Henao, quien hacia un diplomado en turismo con la mismísima profesora Doña Trinidad Restrepo. Ana María realizaba estudios sobre el uso de la Bicicleta en La Ceja.
La
Universidad de Antioquia abrió el pregrado en historia, y luego de tener una visión
un poco más amplia del mundo y de la vida, tomé la decisión de estudiar
historia en busca de comprender un poco porque mi nación y mi gente eran de una
forma tan peculiar, acá me encuentro ya en séptimo semestre con mucho contexto
social e histórico, y muy atraído por el cerebro y la neurolingüística; e
intentando aprender un poco de alemán.
Pero
desde el 2014, vengo trabajando como guía turístico líder de la compañía ZonaBici
de La Ceja, que ofrece recorridos temáticos, culturales, naturales y
patrimoniales en bicicletas por diferentes municipios del oriente. Sumado a
todo estos, también hago parte del proyecto, por lo menos desde la parte de
diseño de contenidos de Nido de Pajaros, que es compañero de la tecnología.
Trato
de viajar al menos cada dos años aun país diferente y cada que puedo me vuelo a
algún rincón del Colombia, y me es muy común recibir visitas de los múltiples
amigos y contactos que he venido haciendo con el pasar de los años de
diferentes lugares del planeta; que puedo decir me encanta el intercambio
cultural. En un futuro no muy lejano, quiero poder prestar varios servicios turísticos,
enfocado al intercambio cultural.

