
Y llega el día en que empacas de nuevo,
Y como caracol con tu casa a cuestas,
Te das cuenta que la historia de tu vida
no va en ninguna de las dos maletas
con las que escasamente llenas
de sentimentalismo material.
Sin embargo, con todo en la cabeza,
emprendes un nuevo viaje,
sin saber que realmente quieres es regresar,
regresar a casa,
a esa que aún vive en tu recuerdo e imaginación
y que evocas en el viento,
aún así te embarcas,
sin saber que contratiempo,
sin saber a dónde irás
y si a ésta, de la que te vas, podrás regresar.
...
Abril 12-2011

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